miércoles, 30 de abril de 2014
In memorian.
Al pensar en ti, no puedo decir que sienta que me invada la poesía y el romanticismo, y sin embargo, si oigo o leo las palabras pasión, amor, paz, complicidad, risas, familia...desfilan en mi mente un tropel de imágenes de nuestra vida en común.
Lo he repasado una y mil veces y no hay nada que yo pudiera haber hecho para que el final hubiera sido otro. Sí que me arrepiento de cosas, claro, ninguno fuimos perfectos. Querría haberte sabido querer mejor, y más cada día. Pero te juro que te amaba. Y esta distancia eterna me está rompiendo el corazón.
Me esfuerzo por honrar tu memoria, trabajando duro en aquello en lo que tanto me insistías: mi felicidad y mi porvenir.
Pero cuesta dejar que pasen los años, e ir mirando simplemente atrás para poder encontrarte en algún resquicio de la memoria que fue. Y sobretodo saber que ya no estarás para formar parte de más nada, ni de mi vida ni de la tuya. Es tan triste.
Cuán agrios fueron los años contigo. En cierto modo quisiste tranquilizarme. Hasta en eso me cuidaste alargando hasta el último minuto tu exacerbada conformidad y generosidad.
Yo sólo quería que fueras feliz y sujetar tu mano hasta el final.
Pero, y ahora qué?
sábado, 2 de noviembre de 2013
Corazón de albóndiga 6ª parte
Marísa saltea con soltura la cebolla y el ajo picados en la sartén.
La radio de la cocina suena alta, con música que ella tararea distraída.
Está concentrada en su pasado.
Como siempre que prepara albóndigas.
No dice nada, no llora ni ríe, simplemente vuela a través del tiempo, vuelve a verse a si misma en tercera persona, en aquel restaurante, con su mechón de pelo rebelde, con su descarada forma de ser ella misma y hablar con los clientes....Cuándo dejó de ser cortesía para ser...algo más...?
En qué momento cambió de papel?
Dan las 14:15 en el reloj de la cocina, pero ella ni lo oye.
Pero por encima de la música y de sus pensamientos puede oír a su hijo, "ya estamos aquí mamiii"
Entonces, como si de un resorte se tratara, saltó al momento presente, transformó su cara , ahora sí sonreía, como siempre, ahora sí oía la música, "demasiado alta".
La bajó.
-Hola mi cielooo, quién me quieree a miii??
-Yooooo!!
Mira mamí mira, tengo las manos azules!!! Jajaja, hemos pintado con témperas!! Te he hecho esto!
-Madre mía pero qué cosa más bonita! Qué es esto? Son tus manos no??..
-Sí mira ves?? Son mis manos - le mostraba poniéndolas sobre las huellas azules en la cartulina.
-Y lo has firmado y todo!
-Sí mami lo he firmado yo, pero la seño Trini lo ha escrito un poco, pero nada más ehh.
-Claro claro, bueno venga , a lavarte las manos, ven anda...que ya casi está la comida. Tiene hambre mi bebé'? Uhm? Mami ha hecho una comida muy rica, ya verás! -le besaba sin parar.
-Y para mi no hay beso? - pregunta su marido desde el quicio de la puerta de la cocina.
-Qué me has traído tú?
-Mi maravillosa presencia y agradable compañía -sonríe con una amplia y dentada sonrisa.
-Uhm....Bueeeno...
-Y un beso y mucha hambre?
-Acepto lo del beso...
Se besan sin grandes ceremonias, pero el contacto es sincero, y sus ojos se miran, sus cuerpos se acercan, y se abrazan.
-Por fin en casa...!!
-Sí, por fin estás en casita, ahora a comer, y no te dejo salir en lo que queda de tarde, hoy te secuestro, que lo sepas!
-Me gusta el plan. - le dice sensual mientras aprieta su cuerpo un poco contra el de ella...-
..........................
Y así fue que un día la puerta se abrió.
-Lo siento pero estamos cerrados ya.
-Marisa....Hola...
No estaba preparada para verle. Todos sus ensayos no habían servido de nada, no estaba preparada para enfrentar aquel momento.
Enmudeció por no gritar.
-Antes de que que...
-No quiero saberlo -le interumpió- ya no importa, no tiene ninguna importancia.
-Ya pero , yo he venido hasta aquí porque, bueno yo quisiera..
-Es tarde para el menú si vienes por eso, ya estamos cerrados.
-María yo....lo siento, yo, no podía contártelo antes, he sido un cobarde, pero ahora ya puedo, porque ahora si soy digno de mirarte a la cara. Yo....Estaba divorciándome, yo no tenía que haberte ocultado nada, pero sentí miedo..cuando empezamos a hablar y luego....yo...Me enamoré enseguida de ti y tuve miedo de , de espantarte o no sé....Yo , he tenido complicaciones, y , pero finalmente todo está resuelto. He estado fuera, he tenido que viajar de aquí para allá, pero ya está todo solucionado y ahora, ya sí, ahora soy un hombre libre y entero, y quería venir así para hablar contigo.
-...De qué me estás hablando? Qué ..Qué quieres? Ahora? De mi?
-Marísa yo, yo te quiero, yo , perdóname por favor, yo..
-Creí, yo...Salí de aquella cita con el convencimiento de que había algo entre nosotros. Me hiciste soñar, me hiciste creer, me convenciste de algo..-Le temblaba la voz que pintaba tristeza en sus palabras-.Creí que teníamos algo los dos, algo bueno algo ...real, no sé...yo...Yo te quería....
Y desapareciste,. -el nerviosismo y la indignación crecían por momentos en su garganta- No tuve manera de localizarte porque no quisiste y eso no se hace. No se le hace eso a alguien a quien quieres! -dijo esta vez en tono enfadado y alzando la voz.
-Ya no me quieres?
-No!
-No me quieres?
-No...no te quiero....Ya no....-Y, desinflada, rompió a llorar, sin ruido, sólo un leve estremecimiento en sus hombros y su vientre, y lágrimas que caían pesadas directamente al suelo.
Salva dudó, no sabía de era el momento de irse, porque realmente no debió haber vuelto nunca, o ...si debía acercarse a ella... Todo su ser ansiaba tocarla, calmar su dolor y reemplazarlo por él, por él y por todo lo que tenía para darle.
Ya que lo había hecho todo tan mal, ya que ella estaba llorando ahora por su culpa y le odiaba, sólo podía hacer una cosa...
.................................
-Mamiiiii , pappiiiiii! Miradme!! Rhuuummmm, rruuummm....piiipiiiii, ruuhmmmmm....!
-No mami...no ves que desde que he llegado no me has soltado?
-Ah...con que esas tenemos, pues si quieres que te suelte te suelto ehh...
-Nunca. Bueno un poco para comer y lo justo para ir al baño pero ya...
-Ruuuummmm, rrhuuummmmm....!!
-Lávale las manos a tu hijo y diré que sí a todo...
-Qué tentador! Por cierto que tenemos de comer?
...Y como suele decirse en estos casos....fueron felices y comieron perdices y albóndigas.
FIN
Corazón de albóndiga 5ª parte
Pasaron los días...
Al principio pensó mil cosas diferentes...se puso mil excusas y mil veces le condenó y perdonó.
Esperó....
Y no volvió a verle jamás en su mesa ni en ninguna otra mesa, ni en el desayuno ni en la hora del menú.
Cada vez que tenía que servir albóndigas, le entraban nauseas.
Tragó saliva durante semanas, durante meses esperó verle atravesar la puerta, levantar la cabeza de forma casual y encontrarle ahí, angustiado con alguna buena explicación...
Pero perdió la esperanza...con el tiempo, pues...al fin y al cabo ella no tenía nada especial, no era más que una simple camarera, con un delantal maxi, poco interesante al parecer incluso en la intimidad.
No era lo bastante buena para él, ni para nadie. Por eso estaba sola y había sido crédula, e ingenua.
Así era ella...
-Aquí tiene el primer plato, que aproveche!
Decía con una sonrisa en la cara.
Pero de camino a casa, hundía su mente en la música a toda voz de su mp3 y enjugaba sus ojos en sus manos con olor a la carta del día.
Se hundía su corazón roto en una deliciosa salsa de lágrimas, simple y tierno como una albóndiga.
Corazón de albóndiga 4ª parte
Concentraba todas sus neuronas en sujetar firmemente el cartón de palomitas.
Que no se notaran sus nervios, su impaciencia ni sus miedos.
Salva estaba ahí, delante de ella, sentados haciendo tiempo para entrar a la película.
No comprendía que se sonrojase al decirle lo bonita que era, realmente le encantaba su cara, tan familiar y diferente. Ella le miraba de una manera única, con sus ojos y sólo dios y ella sabían que pensaba de él, qué escondían sus ojos inteligentes.
-Bueno, lo sabes, no considero que tenga nada especial...No soy una sexsimbol del supermenú diario...
-Pero sigues siendo bonita, y hasta ahora no me has tirado nada encima. Para mi eso es casi perfección.
-Jajaja, vete al carajo!
-Jajajaa....
Era así de fácil entre ellos dos....
Y entre sus risas, diáfanas, sus miradas....hablaban furtivas...
Aquella noche fue como una repetición de algo que vinieran haciendo cada fin de semana. Sabían cual era el sitio de cada cual, como compaginar comer palomitas y beber refresco, con chocarse las manos y no pedir perdón por "tal accidente". Ambos sabían dónde estaba el otro.
La euforia les recorría el cuerpo, en forma de cosquillas, de ímpetu, de certeza.
martes, 30 de abril de 2013
Mañana de Debussy
Como aquél Hombre que perdió sus tildes, hoy, sentada frente al piano,
soy yo la que enmudece, y mis notas dicen " "
....nada
al pulsar el teclado.
Suenan a silencio, a muda ausencia, a una pena callada que brota de mis dedos,
tenue y cadenciosa.
Enjugo mis lágrimas con la piel de mi mano, y se tiñe de un negro cuarteado.
Hoy creo en las lágrimas negras, en el dolor más amargo.
En la tinta que me corre por las venas y que habla por mi, cuando yo callo.
viernes, 19 de abril de 2013
Aunque tú no lo sepas
Me acaricias, y tienes el don de calmarme.
Haces que me olvide de mi mal humor, de mis miedos.
Infundes en mi una alegría poco habitual.
Eres totalmente adictivo.
Por qué tienes este efecto en mi?
Por qué quiero probar tus labios?
Por qué quiero que me miren tus ojos, y consumirme sin remedio en ellos?
Quiero perderme en ese mundo que hay más allá de ti.
lunes, 8 de abril de 2013
It´s you
Tú eres, mi amor, eso que me falta cuando quiero darme cuenta y un suspiro se está escapando de mi boca, mientras mi cuerpo está ocupado con cualquier cosa, y en algún rinconcito de mi mente, yo siempre estoy pensando en ti.
Eres tú, mi amor, lo que necesito al llegar a casa. Eres mi urgencia por acabar el trabajo pendiente, por conducir rápida y llegar a salvo. Eres el calor bajo las mantas, mi dosis de risas, la mano que quiero coger siempre, mientras recorremos los pasillos del súper o el paseo marítimo, bajo la nieve, o a oscuras, tú eres mi salvavidas en medio de la multitud y en mis días más solitarios.
Ojalá pudiera explicar de forma sencilla y hermosa, como este sentimiento me va invadiendo cada vez más, pero ante este sentimiento he perdido las palabras, y la capacidad de hilar y escribir.
Tú lo llenas todo. Te puedes imaginar que inmenso vacío dejarías, de no ser por todas las cosas maravillosas que me has ido dando. Con ellas y con las mías, puedo tejer una red que me sujete cuando caiga, que me impida olvidar lo rica que soy. Una red de valiosas posesiones, de tesoros que están siempre al alcance de mi mano.
Qué regalo es darse cuenta de esto verdad?
No quería decirlo.
No debería, por tu bien y por el mío, pero te extraño, me haces mucha falta.
Ojala hubiera aprendido ya a vivir sin ti, en cambio, cada día estoy más lejos de aprenderlo jamás.
sábado, 7 de julio de 2012
Noche de verano
La noche era caliente y húmeda, demasiado para continuar abrazada a su cuerpo.
El sudor, excesivo, hacía de salado pegamento entre ambos cuerpos.
Se levantó y, desnuda y descalza salió de la habitación de puntillas, suntuosa y ágilmente como un cisne que flotara al danzar , y fue a la cocina.
Bebió agua del grifo, la cual dejó correr antes unos segundos. Estaba perfecta.
Tanto que metió las manos debajo acunándola para lavarse la cara. Se mojó también el pelo, los hombros, los brazos y el vientre dejando tras su tacto la piel perlada entre penumbras, mientras... finos hilos de agua resbalaban desde sus mejillas, su nariz, sus labios descendiendo por su cuello y sus pechos en discontinuas curvaturas, evaporándose en su camino.
Y así, como un lago viviente de aguas claras salió fuera al balcón, al silencioso fresco de la madrugada, y la luz de la luna le provocó un escalofrío que recorrió su espalda. O fue el aire marino y oscuro?
Y allí se quedó, plantada con los brazos apoyados en la barandilla, mirando las estrellas, contemplando su pasión, empapándose del manto negro y lejano que la cubría misterioso, recordando mil y una vidas pasadas, respirando y latiendo.
Cuando ya tuvo bastante soledad acumulada en la fría cueva de su corazón, se dio media vuelta para volver al dormitorio, tumbarse en su cama y pegar de nuevo su cuerpo al cálido abrazo del de él, y conciliar un sueño que la inundara.
jueves, 13 de octubre de 2011
Una mañana
lunes, 26 de septiembre de 2011
I Love´Till The End

lunes, 21 de marzo de 2011
Vainilla
martes, 8 de marzo de 2011
La Soledad del Sol

domingo, 6 de marzo de 2011
"Cambio de visión"

miércoles, 2 de marzo de 2011
Ya de vuelta y con cositas nuevas :D
jueves, 17 de febrero de 2011
Wish you were here
lunes, 31 de enero de 2011
Contigo
martes, 25 de enero de 2011
M la valiente
miércoles, 5 de enero de 2011
Y EL PREMIO VA PARA....
ENHORABUENA al ganador, desde las votaciones han estado muy reñidas, yo tengo que decir que sufrí mucho a la hora de dar mis votos, y me consta que no he sido la única.
MUCHÍSIMAS GRACIAS A TODOS POR PARTICIPAR!
Besitosss
domingo, 2 de enero de 2011
VOTACIONES
sábado, 1 de enero de 2011
Día de Año de Nuevo
Nevaba tras los fríos cristales , y las nubes reinaban en el cielo.
Amanecía, como cualquier otro día, y sin embargo…no era un día cualquiera…
Elena abrió los ojos y se quedó inmóvil mirando las luces que se colaban por la persiana, escuchando el silencio. Se estaba tan a gusto que casi podía saborear aquella calma.
Tan plácido que daba pena despertarle. Pero quería abrazarle, y besarle. Quería que la rodeara con sus brazos y con la alegría de su mirada.
Su calor lo era todo.
Se acercó muy lentamente y pegó su cuerpo desnudo al suyo.
Así debajo del edredón estaban calentitos y a salvo, como al margen del resto del mundo.
Le besó la nuca, y acarició su pelo con la puntita fría de su nariz, y a cambio recibió una caricia en su mano.
Pero algo pasó cuando Elena se incorporó, su rostro se torció, se quedó pálida…Y fue al baño corriendo con las manos en la boca.
Carlos alarmado salió tras ella.
-No es nada no te preocupes, ya se me ha pasado. Me lavo los dientes bien y ya está.
-Será algo que te sentó mal anoche. Aunque no comiste tanto…Resaca desde luego no , porque no quisiste beber nada con alcohol, vamos que hasta brindaste por el año nuevo con cocacola jejeje, qué cabezona…
-Sí..jeje -Elena sonrío levemente sonrojada…
No fue hasta ese momento que Carlos reparó en su cuerpo desnudo ante él.
Su figura alta, de piel blanca, sus pechos voluptuosos, su caderas redondeadas…Cuántas veces no habría admirado aquella belleza…Su pelo largo y sedoso resbalándole por los hombros y la espalda, sus manos tan suaves…, su cintura, su vientre…Su vientre, el cual ahora ella acariciaba con aquellas manos…
-Sí…
La expresión de Carlos cambió invitando a Elena a reír descontroladamente.
Sus ojos brillaron muy abiertos, casi incrédulos, su boca dibujó una amplia y temblorosa sonrisa.
-Sí…estoy… Estamos.
-No…no me lo puedo creer! Oh dios mío! Jajajaja…. Y no me he dado cuenta!
-Jajajaja, no.
-De cuanto?
-De tres meses. De 15 semanas para ser más concretos…Quería darte la sorpresa…Como mañana es tu cumpleaños…Tenía pensado “regalarte” la noticia.
-Cariño…esto es…¿Y está bien? ¿Está sano? ¿ Tü estás bien? No bueno ya veo que no, pero..¿Y qué es? ¿Es niño o niña?
-Pues a ver, está sano o sana…aun no se sabe lo que es con seguridad porque en la ecografía que me hizo la gine salía de lado. Está muy bien. Y yo pues bueno…estaba loca por decírtelo. A parte de eso, lo que has visto en el baño.
No sabes el trabajo que me ha costado callarme este secreto. Sólo fue hace dos semanas que fui a la ginecóloga , cuando eché en falta la regla ya con demasiado retraso. Tuve suerte porque me vio en seguida. Y bueno…Siento no habértelo dicho todo…
-Recuerdo que fuiste, pero no me dijiste nada! Oh, qué canalla es mi niña! Ven aquí!
-Jajaja sí…Pero a que hubiera sido un buen regalo de cumpleaños? O de Reyes? Vamos estoy segura de que nadie nunca te ha regalado algo así , jajajaja!
-Jajajaja , nono, tranquila, jajaja, yo sólo quiero este tipo y cualquier tipo de regalo, de ti. Y sí la verdad es que…ya pueden venir los Reyes…y que me traigan no sé, un coche nuevo? o el mundo…
Porque el mundo eres tú, y esa…cosita…Mi hijo…
Es que nada puede superar esto…Es el mejor regalo que podías hacerme por Navidad.
Gracias mi vida…
Carlos no pudo seguir hablando…La emoción le embriagó por completo….Sólo quiso abrazar a Elena, suavemente, con todo su cariño, con todo su amor…Se sentía completamente feliz, lleno de ilusión, de vida, de amor…
-Sí...abrázame…Ains... me vas a hacer llorar…Gracias a ti, por quererme tanto y por haberme dado este regalo también. Te quiero tanto…Te quiero tanto...
-Y yo a ti, aunque seas una canalla…
Las lágrimas de emoción, las sonrisas, los besos, las caricias y los abrazos, las miradas cómplices...no cesaron en toda la mañana, ni en todo el día....
La verdad es que no cesaron nunca.
4 años después ...
La luz tenue de una lamparilla ilumina las paredes color crema del salón.
El ambiente es de lo más acogedor y cálido.
En el sofá recostada en los cojines, Elena embarazada de Jorge, presta atención y aplaude.
Delante de ella Carlos graba en video la “actuación” que Andrea protagoniza de pié sobre la alfombra burdeos, junto al árbol de navidad.
De fondo suena el concierto de Año Nuevo.
Fuera hace frío, millones de estrellas reinan en el cielo, y la felicidad en sus corazones.

jueves, 30 de diciembre de 2010
Publicación de los cuentos

viernes, 17 de diciembre de 2010
CONCURSO CUENTOS DE NAVIDAD
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Corazón de albóndiga. 3º parte.
12:56 Salva mira impaciente el reloj, está deseando que sea su hora de ir a comer…
Últimamente ya no se lleva tupers con comida de casa…
Se ha acostumbrado demasiado a "comer" con Marisa. Eso se dice él.
Y no es que coma con ella, pero, se saludan, se preguntan "qué tal", hablan de sus gustos musicales, literarios, de cine…Hablan del tiempo y de todas esas cosas a priori sin importancia, pero que a Salva le saben a fundamentales. Poco a poco va conociendo aspectos de su camarera que le hacen interesarse aun más por ella.
Y lo mejor es que ella parece estar encantada en su compañía…
Marisa siempre le sonríe con gran dulzura, incluso con alegría cuando le ve entrar por la puerta…
13:10 Marisa no deja de mirar la puerta…Vendrá hoy? Se pregunta…Últimamente viene casi a diario…Ese pensamiento le gusta, le reconforta, y su rostro se relaja y se ilumina…
Lleva a cabo con graciosa desenvoltura las tareas propias de su trabajo, pero aislada de la tensión por el ajetreo, con una única cosa en su mente…la figura de Salva entrando al restaurante…El sonido que hace la puerta al abrirse, que parece diferente, como anunciando su llegada. Su carita buscando ( a Marisa ) una mesa libre…sus ojos en el momento en que la miran al fin…Con la calma de alguien que acaba de llegar a dónde iba…
13:38 Salva cruza casi corriendo la carretera, ha salido más tarde y está loco por verla…
Conforme van pasando los días, las semanas…esa emoción crece…
Ahí está, con su precioso pelo recogido, como siempre algún mechón se escapa y flota junto a su cara con el vaivén de un lado para otro…
Ella no le ha visto aun…qué ganas de que abandone esa mesa y a sus clientes…qué ganas de que se gire y levante la mirada y le vea, y se dibuje en su rostro su sonrisa.
-Buenas tardes- le dice contenta mientras le da la carta con el menú- Qué tal ha ido la mañana?
-Buenos días, muy bien gracias, mucho trabajo hoy la verdad. Parece que se han puesto de acuerdo para enfermar todos a la vez!
-Jajaja, sí, por supuesto…Me temo que así es…Lo hacen a propósito para que vengas tarde a comer…Voy a tener que enfadarme…jummm – Y frunce el ceño en exceso pero en seguida se ríe de sí misma.
-Oh, vaya, no me digas! Jummm – Dice también imitándola- Pues que vayan sabiendo que nada podrá impedirme que venga a comer contigo…- ups…se le escapó…
Marisa se sonroja levemente
-Y que no me entere yo que dejas de venir…A quien iba yo a servirle hoy si no…un fantástico plato de fideuá?
-Oh…cada día te superas…qué sorpresas tan agradables me das, jajaja
-Bueno pues en seguida te traigo …una ensalada? Y la fideuá.
-Qué bien me conoces ya…-Un suspiro brotó del pecho de Salva, saliendo entre sus palabras, atravesando la mesa…y agarrándose al corazón de Marisa…
-Sí, algo te voy conociendo ya…Por ejemplo sé que eres un friki…vaya películas que me recomiendas ehh….ejm….yo no digo nada…Pero la próxima la elijo yo…
-Jajaja, eyy qué le pasa a mis películas, no te han gustado?...Jajaja, bueno mira, pues …-se aferro al cabo que Marisa acababa de lanzarle…- recomiéndame una que creas que puede gustarme, y…te invito, para subsanar los posibles daños cerebrales que te hayan podido provocar mis “frikadas” –rió liberando la tensión y orgulloso de sí mismo por aquel atrevimiento.
-Uy pues una de mucho mucho amor….Jajajaja, que noo que es bromaa jajaja. Hace siglos que no voy al cine, la verdad es que había una que quería ver aunque no sé si será buena…En cualquier caso siempre será mejor ir acompañada que sola…O espera…déjame que piense…
-Ehh, qué estás queriendo insinuar?
-No nada nada… jajaja
-Jajaja, cómo abusas de mi pobre corazón…te metes conmigo a sabiendas de que no puedo enfadarme con mi camarera…
-Claro, porque te quedarías sin comer…
-O porque correría el riesgo de que no vinieras más a mi mesa…Y entonces me caería mal todo lo que comiese…Es más…no podría comer…
-…No me digas esas cosas…que soy capaz de creérmelas …
-Bueno…pero tú no dejes de venir a mi mesa por si acaso…
-Siempre que tú no dejes de entrar por esa puerta…
-Trato hecho…
-¿Están incluidas las palomitas?
-¿Cómo? Ah!...Las palomitas y lo que tú quieras!
-Entonces será un placer comer palomitas contigo y cogerte del brazo si vemos una de miedo.
Marisa no podía creerse que se sintiera tan natural con él, tan a gusto, con tantas ganas siempre de más. De hablar más y más…de alargar el almuerzo, el postre, el café...
Ahora la idea de estar con él más tiempo, en otro lugar, fuera del restaurante parecía tomar forma, fecha y hora, fuera de su imaginación.
El corazón les latía a ambos fuerte, rápido, y en cada latido una descarga de mariposas se escapaba, llenándoles el estómago y encogiéndoles de ilusión y alegría…
Lograría Marisa llevar los platos a Salva sin que le temblaran las manos por la emoción?
Le permitirían los nervios a Salva, comerse siquiera medio plato de aquella fideuá?
martes, 30 de noviembre de 2010
Corazón de albóndiga. 2º parte.
-Buenas tardes, qué va a ser hoy?
-Hola buenas, pues, con este frío no lo dudo, ponme la sopa de picadillo de primero y..ehm..de segundo…
-Oh…no lo pone ahí, pero tenemos albóndigas en salsa. Por si le interesa…
-Oh albóndigas! Sí por favor, qué ricas me encaaanntan las albóndigas! -Salva empezó a bromear...- Es más, las comería a diario, están buenas, son nutritivas, aportan sales minerales…Mis hijos comerán albóndigas!!…
-….jajajaja! – Marisa no pudo evitar soltar una carcajada…la repentina naturalidad de su cliente se la arrancó de dentro.
-Oh, vaya…lo siento..igual me ha podido el entusiasmo…- Dijo medio avergonzado…
-No no, para nada –sonreía y eso cautivaba a Salva- Si yo le contara lo que pienso de las patatas fritas…Estaríamos aquí días…
-Jajaja, pues entonces que sean albóndigas con patatas fritas por favor. Y… por favor tutéame.
-Jajaja, muy bien, marchando…
Marisa pidió como favor personal a la cocinera, que llenara especialmente el 2º plato.
Mientras preparaba la bandeja miró de forma automática y sin darse cuenta hacia la mesa donde su cliente esperaba hambriento y empapado, y sintió como un calor intensísimo le subía desde el cuello por toda su cara, sonrojándola, en el momento en que sus miradas se encontraron…
Sin saber por qué se acaloró y rápidamente se giró y agachó para ocultarse tras la barra…
Pero una curiosidad irrefrenable la impulsó a asomar los ojillos para mirar…para comprobar si…
…Sí, efectivamente…ahí estaba su mirada…esperándola…con cierto rubor en las mejillas.
Y una risilla tonta se escapó ahora de los labios de Salva…Ella le estaba mirando entre los servilleteros y las cartas del menú…No había sido cosa de la casualidad de unos segundos antes…
Marisa terminó de llenar la bandeja con el 1º plato, los cubiertos, la jarra de agua y una copa, y se encaminó a la mesa. De nuevo sus miradas se cruzaron…Y algo les recorrió a los dos, algo que era distinto esta vez a todas las anteriores…Y ambos desviaron la mirada por el rubor…
Marisa respiró hondo, avergonzada de que se le notara algo…Ese algo que ella aun no había tenido tiempo de analizar ni comprender. Rezó en décimas de segundo para que así fuera.
Salva mientras tanto hizo exactamente lo mismo en su propia cabeza…
-Pues aquí tiene”s” la sopa, ten cuidado no vayas a quemarte que está ardiendo…Aunque no te vendrá mal entrar en calor…-Se le quedó mirando a la ropa y al pelo mojados…
-Muchas gracias…por tutearme…Y también por la advertencia – se sacudió un poco el pelo como aireándolo para ayudar a que se secara.
-De nada…buen provecho…- Se atrevió a mirarle de nuevo a los ojos…
Qué bonitos eran…cómo le brillaba el iris entre marrón y color miel…Y nunca antes se había dado cuenta de eso…Cómo era posible?
Decidió en ese momento que le daba igual estar sonrojada… Él la estaba mirando, y se encontró tan bien, tan agusto…que valía la pena la vergüenza, o quizás…ya no la sintiera…y fuera la calidez de sus ojos lo que coloreaba sus mejillas. Sintió una sensación maravillosa en su pecho…
Se dio media vuelta y soltó una gran bocanada de aire, como si se desinflara de regreso al interior de la barra.
Salva quiso tener algo que decirle para cuando le trajera el 2º plato, algo …que a ella le gustara…lo suficientemente apropiado y acertado como para que se quedara unos segundos más allí asomada a su mesa , con él…Riendo como lo había hecho antes...
Pero se llenó de dudas, no quería que pensara que era un payaso, o un pervertido, o un tipo solitario que solo le daba conversación a una camarera a la hora del almuerzo.
Era posible que sólo fuera eso? Un tipo solitario buscando conversación?...
Los rayos de sol que Marisa arrojó sobre él , al mirarle desde el otro lado de la barra, le sacaron de sus pensamientos, y ya no sintió más el frio ni la humedad de su ropa, ni sus estúpidos temores…Sólo sintió hambre, hambre de saber quién era aquella chica, a la que había visto tantas veces, y que de pronto ese día , sin más, había conquistado un sitio en su cabeza.
O ya se había ido ganando ese lugar poco a poco?...Recordó entonces que le gustaba mirar su sonrisa, y la agilidad de sus manos, y cómo algunos de sus mechones se escapaban del recogido de su pelo…
