jueves, 13 de octubre de 2011
Una mañana
lunes, 26 de septiembre de 2011
I Love´Till The End

lunes, 21 de marzo de 2011
Vainilla
martes, 8 de marzo de 2011
La Soledad del Sol

domingo, 6 de marzo de 2011
"Cambio de visión"

miércoles, 2 de marzo de 2011
Ya de vuelta y con cositas nuevas :D
jueves, 17 de febrero de 2011
Wish you were here
lunes, 31 de enero de 2011
Contigo
martes, 25 de enero de 2011
M la valiente
miércoles, 5 de enero de 2011
Y EL PREMIO VA PARA....
ENHORABUENA al ganador, desde las votaciones han estado muy reñidas, yo tengo que decir que sufrí mucho a la hora de dar mis votos, y me consta que no he sido la única.
MUCHÍSIMAS GRACIAS A TODOS POR PARTICIPAR!
Besitosss
domingo, 2 de enero de 2011
VOTACIONES
sábado, 1 de enero de 2011
Día de Año de Nuevo
Nevaba tras los fríos cristales , y las nubes reinaban en el cielo.
Amanecía, como cualquier otro día, y sin embargo…no era un día cualquiera…
Elena abrió los ojos y se quedó inmóvil mirando las luces que se colaban por la persiana, escuchando el silencio. Se estaba tan a gusto que casi podía saborear aquella calma.
Tan plácido que daba pena despertarle. Pero quería abrazarle, y besarle. Quería que la rodeara con sus brazos y con la alegría de su mirada.
Su calor lo era todo.
Se acercó muy lentamente y pegó su cuerpo desnudo al suyo.
Así debajo del edredón estaban calentitos y a salvo, como al margen del resto del mundo.
Le besó la nuca, y acarició su pelo con la puntita fría de su nariz, y a cambio recibió una caricia en su mano.
Pero algo pasó cuando Elena se incorporó, su rostro se torció, se quedó pálida…Y fue al baño corriendo con las manos en la boca.
Carlos alarmado salió tras ella.
-No es nada no te preocupes, ya se me ha pasado. Me lavo los dientes bien y ya está.
-Será algo que te sentó mal anoche. Aunque no comiste tanto…Resaca desde luego no , porque no quisiste beber nada con alcohol, vamos que hasta brindaste por el año nuevo con cocacola jejeje, qué cabezona…
-Sí..jeje -Elena sonrío levemente sonrojada…
No fue hasta ese momento que Carlos reparó en su cuerpo desnudo ante él.
Su figura alta, de piel blanca, sus pechos voluptuosos, su caderas redondeadas…Cuántas veces no habría admirado aquella belleza…Su pelo largo y sedoso resbalándole por los hombros y la espalda, sus manos tan suaves…, su cintura, su vientre…Su vientre, el cual ahora ella acariciaba con aquellas manos…
-Sí…
La expresión de Carlos cambió invitando a Elena a reír descontroladamente.
Sus ojos brillaron muy abiertos, casi incrédulos, su boca dibujó una amplia y temblorosa sonrisa.
-Sí…estoy… Estamos.
-No…no me lo puedo creer! Oh dios mío! Jajajaja…. Y no me he dado cuenta!
-Jajajaja, no.
-De cuanto?
-De tres meses. De 15 semanas para ser más concretos…Quería darte la sorpresa…Como mañana es tu cumpleaños…Tenía pensado “regalarte” la noticia.
-Cariño…esto es…¿Y está bien? ¿Está sano? ¿ Tü estás bien? No bueno ya veo que no, pero..¿Y qué es? ¿Es niño o niña?
-Pues a ver, está sano o sana…aun no se sabe lo que es con seguridad porque en la ecografía que me hizo la gine salía de lado. Está muy bien. Y yo pues bueno…estaba loca por decírtelo. A parte de eso, lo que has visto en el baño.
No sabes el trabajo que me ha costado callarme este secreto. Sólo fue hace dos semanas que fui a la ginecóloga , cuando eché en falta la regla ya con demasiado retraso. Tuve suerte porque me vio en seguida. Y bueno…Siento no habértelo dicho todo…
-Recuerdo que fuiste, pero no me dijiste nada! Oh, qué canalla es mi niña! Ven aquí!
-Jajaja sí…Pero a que hubiera sido un buen regalo de cumpleaños? O de Reyes? Vamos estoy segura de que nadie nunca te ha regalado algo así , jajajaja!
-Jajajaja , nono, tranquila, jajaja, yo sólo quiero este tipo y cualquier tipo de regalo, de ti. Y sí la verdad es que…ya pueden venir los Reyes…y que me traigan no sé, un coche nuevo? o el mundo…
Porque el mundo eres tú, y esa…cosita…Mi hijo…
Es que nada puede superar esto…Es el mejor regalo que podías hacerme por Navidad.
Gracias mi vida…
Carlos no pudo seguir hablando…La emoción le embriagó por completo….Sólo quiso abrazar a Elena, suavemente, con todo su cariño, con todo su amor…Se sentía completamente feliz, lleno de ilusión, de vida, de amor…
-Sí...abrázame…Ains... me vas a hacer llorar…Gracias a ti, por quererme tanto y por haberme dado este regalo también. Te quiero tanto…Te quiero tanto...
-Y yo a ti, aunque seas una canalla…
Las lágrimas de emoción, las sonrisas, los besos, las caricias y los abrazos, las miradas cómplices...no cesaron en toda la mañana, ni en todo el día....
La verdad es que no cesaron nunca.
4 años después ...
La luz tenue de una lamparilla ilumina las paredes color crema del salón.
El ambiente es de lo más acogedor y cálido.
En el sofá recostada en los cojines, Elena embarazada de Jorge, presta atención y aplaude.
Delante de ella Carlos graba en video la “actuación” que Andrea protagoniza de pié sobre la alfombra burdeos, junto al árbol de navidad.
De fondo suena el concierto de Año Nuevo.
Fuera hace frío, millones de estrellas reinan en el cielo, y la felicidad en sus corazones.

jueves, 30 de diciembre de 2010
Publicación de los cuentos

viernes, 17 de diciembre de 2010
CONCURSO CUENTOS DE NAVIDAD
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Corazón de albóndiga. 3º parte.
12:56 Salva mira impaciente el reloj, está deseando que sea su hora de ir a comer…
Últimamente ya no se lleva tupers con comida de casa…
Se ha acostumbrado demasiado a "comer" con Marisa. Eso se dice él.
Y no es que coma con ella, pero, se saludan, se preguntan "qué tal", hablan de sus gustos musicales, literarios, de cine…Hablan del tiempo y de todas esas cosas a priori sin importancia, pero que a Salva le saben a fundamentales. Poco a poco va conociendo aspectos de su camarera que le hacen interesarse aun más por ella.
Y lo mejor es que ella parece estar encantada en su compañía…
Marisa siempre le sonríe con gran dulzura, incluso con alegría cuando le ve entrar por la puerta…
13:10 Marisa no deja de mirar la puerta…Vendrá hoy? Se pregunta…Últimamente viene casi a diario…Ese pensamiento le gusta, le reconforta, y su rostro se relaja y se ilumina…
Lleva a cabo con graciosa desenvoltura las tareas propias de su trabajo, pero aislada de la tensión por el ajetreo, con una única cosa en su mente…la figura de Salva entrando al restaurante…El sonido que hace la puerta al abrirse, que parece diferente, como anunciando su llegada. Su carita buscando ( a Marisa ) una mesa libre…sus ojos en el momento en que la miran al fin…Con la calma de alguien que acaba de llegar a dónde iba…
13:38 Salva cruza casi corriendo la carretera, ha salido más tarde y está loco por verla…
Conforme van pasando los días, las semanas…esa emoción crece…
Ahí está, con su precioso pelo recogido, como siempre algún mechón se escapa y flota junto a su cara con el vaivén de un lado para otro…
Ella no le ha visto aun…qué ganas de que abandone esa mesa y a sus clientes…qué ganas de que se gire y levante la mirada y le vea, y se dibuje en su rostro su sonrisa.
-Buenas tardes- le dice contenta mientras le da la carta con el menú- Qué tal ha ido la mañana?
-Buenos días, muy bien gracias, mucho trabajo hoy la verdad. Parece que se han puesto de acuerdo para enfermar todos a la vez!
-Jajaja, sí, por supuesto…Me temo que así es…Lo hacen a propósito para que vengas tarde a comer…Voy a tener que enfadarme…jummm – Y frunce el ceño en exceso pero en seguida se ríe de sí misma.
-Oh, vaya, no me digas! Jummm – Dice también imitándola- Pues que vayan sabiendo que nada podrá impedirme que venga a comer contigo…- ups…se le escapó…
Marisa se sonroja levemente
-Y que no me entere yo que dejas de venir…A quien iba yo a servirle hoy si no…un fantástico plato de fideuá?
-Oh…cada día te superas…qué sorpresas tan agradables me das, jajaja
-Bueno pues en seguida te traigo …una ensalada? Y la fideuá.
-Qué bien me conoces ya…-Un suspiro brotó del pecho de Salva, saliendo entre sus palabras, atravesando la mesa…y agarrándose al corazón de Marisa…
-Sí, algo te voy conociendo ya…Por ejemplo sé que eres un friki…vaya películas que me recomiendas ehh….ejm….yo no digo nada…Pero la próxima la elijo yo…
-Jajaja, eyy qué le pasa a mis películas, no te han gustado?...Jajaja, bueno mira, pues …-se aferro al cabo que Marisa acababa de lanzarle…- recomiéndame una que creas que puede gustarme, y…te invito, para subsanar los posibles daños cerebrales que te hayan podido provocar mis “frikadas” –rió liberando la tensión y orgulloso de sí mismo por aquel atrevimiento.
-Uy pues una de mucho mucho amor….Jajajaja, que noo que es bromaa jajaja. Hace siglos que no voy al cine, la verdad es que había una que quería ver aunque no sé si será buena…En cualquier caso siempre será mejor ir acompañada que sola…O espera…déjame que piense…
-Ehh, qué estás queriendo insinuar?
-No nada nada… jajaja
-Jajaja, cómo abusas de mi pobre corazón…te metes conmigo a sabiendas de que no puedo enfadarme con mi camarera…
-Claro, porque te quedarías sin comer…
-O porque correría el riesgo de que no vinieras más a mi mesa…Y entonces me caería mal todo lo que comiese…Es más…no podría comer…
-…No me digas esas cosas…que soy capaz de creérmelas …
-Bueno…pero tú no dejes de venir a mi mesa por si acaso…
-Siempre que tú no dejes de entrar por esa puerta…
-Trato hecho…
-¿Están incluidas las palomitas?
-¿Cómo? Ah!...Las palomitas y lo que tú quieras!
-Entonces será un placer comer palomitas contigo y cogerte del brazo si vemos una de miedo.
Marisa no podía creerse que se sintiera tan natural con él, tan a gusto, con tantas ganas siempre de más. De hablar más y más…de alargar el almuerzo, el postre, el café...
Ahora la idea de estar con él más tiempo, en otro lugar, fuera del restaurante parecía tomar forma, fecha y hora, fuera de su imaginación.
El corazón les latía a ambos fuerte, rápido, y en cada latido una descarga de mariposas se escapaba, llenándoles el estómago y encogiéndoles de ilusión y alegría…
Lograría Marisa llevar los platos a Salva sin que le temblaran las manos por la emoción?
Le permitirían los nervios a Salva, comerse siquiera medio plato de aquella fideuá?
martes, 30 de noviembre de 2010
Corazón de albóndiga. 2º parte.
-Buenas tardes, qué va a ser hoy?
-Hola buenas, pues, con este frío no lo dudo, ponme la sopa de picadillo de primero y..ehm..de segundo…
-Oh…no lo pone ahí, pero tenemos albóndigas en salsa. Por si le interesa…
-Oh albóndigas! Sí por favor, qué ricas me encaaanntan las albóndigas! -Salva empezó a bromear...- Es más, las comería a diario, están buenas, son nutritivas, aportan sales minerales…Mis hijos comerán albóndigas!!…
-….jajajaja! – Marisa no pudo evitar soltar una carcajada…la repentina naturalidad de su cliente se la arrancó de dentro.
-Oh, vaya…lo siento..igual me ha podido el entusiasmo…- Dijo medio avergonzado…
-No no, para nada –sonreía y eso cautivaba a Salva- Si yo le contara lo que pienso de las patatas fritas…Estaríamos aquí días…
-Jajaja, pues entonces que sean albóndigas con patatas fritas por favor. Y… por favor tutéame.
-Jajaja, muy bien, marchando…
Marisa pidió como favor personal a la cocinera, que llenara especialmente el 2º plato.
Mientras preparaba la bandeja miró de forma automática y sin darse cuenta hacia la mesa donde su cliente esperaba hambriento y empapado, y sintió como un calor intensísimo le subía desde el cuello por toda su cara, sonrojándola, en el momento en que sus miradas se encontraron…
Sin saber por qué se acaloró y rápidamente se giró y agachó para ocultarse tras la barra…
Pero una curiosidad irrefrenable la impulsó a asomar los ojillos para mirar…para comprobar si…
…Sí, efectivamente…ahí estaba su mirada…esperándola…con cierto rubor en las mejillas.
Y una risilla tonta se escapó ahora de los labios de Salva…Ella le estaba mirando entre los servilleteros y las cartas del menú…No había sido cosa de la casualidad de unos segundos antes…
Marisa terminó de llenar la bandeja con el 1º plato, los cubiertos, la jarra de agua y una copa, y se encaminó a la mesa. De nuevo sus miradas se cruzaron…Y algo les recorrió a los dos, algo que era distinto esta vez a todas las anteriores…Y ambos desviaron la mirada por el rubor…
Marisa respiró hondo, avergonzada de que se le notara algo…Ese algo que ella aun no había tenido tiempo de analizar ni comprender. Rezó en décimas de segundo para que así fuera.
Salva mientras tanto hizo exactamente lo mismo en su propia cabeza…
-Pues aquí tiene”s” la sopa, ten cuidado no vayas a quemarte que está ardiendo…Aunque no te vendrá mal entrar en calor…-Se le quedó mirando a la ropa y al pelo mojados…
-Muchas gracias…por tutearme…Y también por la advertencia – se sacudió un poco el pelo como aireándolo para ayudar a que se secara.
-De nada…buen provecho…- Se atrevió a mirarle de nuevo a los ojos…
Qué bonitos eran…cómo le brillaba el iris entre marrón y color miel…Y nunca antes se había dado cuenta de eso…Cómo era posible?
Decidió en ese momento que le daba igual estar sonrojada… Él la estaba mirando, y se encontró tan bien, tan agusto…que valía la pena la vergüenza, o quizás…ya no la sintiera…y fuera la calidez de sus ojos lo que coloreaba sus mejillas. Sintió una sensación maravillosa en su pecho…
Se dio media vuelta y soltó una gran bocanada de aire, como si se desinflara de regreso al interior de la barra.
Salva quiso tener algo que decirle para cuando le trajera el 2º plato, algo …que a ella le gustara…lo suficientemente apropiado y acertado como para que se quedara unos segundos más allí asomada a su mesa , con él…Riendo como lo había hecho antes...
Pero se llenó de dudas, no quería que pensara que era un payaso, o un pervertido, o un tipo solitario que solo le daba conversación a una camarera a la hora del almuerzo.
Era posible que sólo fuera eso? Un tipo solitario buscando conversación?...
Los rayos de sol que Marisa arrojó sobre él , al mirarle desde el otro lado de la barra, le sacaron de sus pensamientos, y ya no sintió más el frio ni la humedad de su ropa, ni sus estúpidos temores…Sólo sintió hambre, hambre de saber quién era aquella chica, a la que había visto tantas veces, y que de pronto ese día , sin más, había conquistado un sitio en su cabeza.
O ya se había ido ganando ese lugar poco a poco?...Recordó entonces que le gustaba mirar su sonrisa, y la agilidad de sus manos, y cómo algunos de sus mechones se escapaban del recogido de su pelo…
lunes, 29 de noviembre de 2010
Corazón de albóndiga. 1º parte.
Corazón de albóndiga. 1º parte.
Noviembre, llueve sin parar y hace frío. Por fin un poco de cordura en el tiempo.
Marisa mira por la ventana las cortinas de lluvia. EL cielo gris cubierto de nubes blancas la hipnotiza…Todo está tan tranquilo…
De pronto suena el teléfono sacándola de su ensimismamiento. Suelta la carne que tiene en las manos y se limpia con un paño para contestar.
Es su madre para ver qué tal ha ido la mañana. Le cuenta los detalles de su trabajo, de cómo está el tiempo allí, y lo que iba a cocinar.
-Y tú hija? Qué vas a hacer hoy?
-Pues albóndigas.
-Ah mira qué bien, bueno no comas muchas ya sabes…vigila la dieta…
-Ay síi mamáa, tampoco pasa nada por unas inocentes albondiguitas…Además, me estás llamando gorda?
-No no, pero vamos, que tú sabes que flaquita tampoco estás…Bueno, anda, te dejo cocinar tranquila antes de que me cuelgues jajaja. Besos hija, hasta mañana.
-Jajaja, ya me vengaré ya…un beso, hasta mañana.
“Albóndigas”…resuena la palabra en su mente…Algo se mueve en su interior, siente un peso en el pecho...Entonces recuerda algo que había olvidado hacía mucho tiempo.......
Y mientras vuelve a amasar la mezcla de carne entre sus manos, su mente ya se ha transportado a otro lugar, a otra época años atrás…
Aquí comienza la historia de Marisa,
que cuenta como una chica normal
llegó a cambiar su corazón de mujer,
Polígono industrial Monte Norte, un pequeño restaurante en una de las calles principales.
13:15 , el salón está abarrotado de gente, así como la barra. En la cocina no dan a vasto.
Marisa trabaja como camarera. Es rápida, y eficaz, y aunque es muy tímida, lo disimula de maravilla con los clientes. Quizás por eso eligió ese trabajo, para poder relacionarse con otras personas “ a la fuerza”. Marisa reniega de su dolor de pies, del humo del tabaco, del ruido del bullicio, pero cuando llega a casa y no hay nadie, agradece saber que al día siguiente volverá al restaurante.
13:22 Entra por la puerta Salva. Empapado de lluvia pues fuera no para de llover.
Salva trabaja en frente del restaurante en una clínica de diagnóstico. Es enfermero.
También es un chico tímido, pero de gran corazón y energía. Le encanta ayudar a la gente, querer y cuidar de los suyos, hacerles reír con sus payasadas…
Pero Salva siempre come solo. Siempre va y viene solo en su coche.
Se sienta en la única mesa que acaba de quedar libre, cerca de la puerta. Y mientras sacude el agua de su abrigo, espera paciente a que Marisa retire los restos de la comida anterior y le sirva.
Le gusta ver la sonrisa que Marisa tiene para todo el mundo. Le gusta ver la agilidad de sus manos, y cómo se escapan mechones del recogido de su pelo.
A Marisa por su parte, le gusta este cliente. Es muy tranquilo, y educado de voz serena, no fuma por lo que le agrada ir a su mesa, y tiene algo en la cara que la pone de buen humor. Le gustan sus ojos; son sinceros y profundos, como un lago en calma. Diría sin equivocarse que es buena persona.
En cuanto le ve sentarse en la mesa, se apresura a retirar los platos, la limpia y le da el menú....
domingo, 28 de noviembre de 2010
Sigue lloviendo
martes, 23 de noviembre de 2010
Amor...
Amor....
Si supieras cuánto te echo de menos....
Sí, lo he vuelto a hacer...Hoy he vuelto a abrir la cajita y a leer todas tus cartas.
Me he vuelto a poner el anillo, tu anillo, sólo un rato...El necesario para creerme que aun existía lo nuestro.
Y sí, he puesto nuestras canciones, y he bailado con tu sonrisa, con tus pasos lentos.
No he podido mirar las fotos viejas, ni las más recientes...No me siento con fuerzas para enfrentarme a esa mirada de cristal que desde el otro lado me mira fijo y me hace algún reproche, ni a nuestros rostros tan juntos en el papel, tan lejos ahora el uno del otro...
No podría soportar verte sin tenerte delante de mi. Y empezaría a llorar, al ser consciente de que.....ya no existe lo nuestro.
Sabes Amor?
Estoy como hechizada. Camino todo el día con la mente llena de recuerdos en los que sólo apareces tú. Recuerdos de tu voz, de tu silencio, de tus abrazos.
Recuerdos de cada momento, de cada conversación. Lo recuerdo todo a la perfección, te he ido atesorando dentro de mi.
Solía pensar en ti todo el día, me hacía feliz. Me hacía ilusión y me llenaba. Me hacías soñar con un futuro, con un mundo que estaría a nuestros pies, con un alma llena de alegría...
Qué torpe fui verdad Amor?
Debí atesorarte a mi lado, debí ...debí hacer tantas cosas que no hice por miedo....Y por culpa de ese miedo....Yo no me daba cuenta....Ese miedo me sentenció, me traicionó...
Hoy he abierto la cajita de nuevo, porque de nuevo he tenido pesadillas, y he despertado con taquicardias al ver que no estabas, que no podría llamarte..., y con esta pena tan grande...
Intento conformarme, intento pensar en ti siendo feliz...eso siempre me calma...Pensar en tu paz...Es como si me diera paz a mi misma, pese a que ese vínculo mágico nuestro haya muerto entre mis manos.
Pero es que te echo muchísimo de menos. Es que cada vez pesa más y más....Y más....
Y sobretodo ahora que empiezo a entender, que no volveré a verte, que ya no habrá nunca más un tú y yo.
Mis ojos se sobrecargan de tristeza, y la ansiedad me empuja...me obliga a poner nuestras canciones, a releer tus cartas, a abrir la cajita y ponerme tu anillo en mi dedo, donde debió permanecer...
Y dejo la casa sin hacer, dejo todo sin hacer, mi vida cotidiana se reduce a cumplir como puedo con mis obligaciones. Me he convertido en un fantasma que va y viene...encadenado a tus besos...arrastrando constantemente este dolor por haberte perdido para siempre....
Para siempre...es demasiado tiempo...mi corazón no lo entiende, mi mente no lo acepta...
Por eso en cuanto puedo, huyo al silencio y a la soledad de mi cama que me permiten imaginarme aun contigo, y sueño despierta todo aquello que quiero vivir, y lo vivo por dentro...
Y vivo en ti una hora , dos, tres...antes de que todo vuelva a derrumbarse a mi alrededor con el timbre del despertador, con el tortuoso trabajo de tener que respirar y arrastrarme por el mundo un día más, sin sentido...a sabiendas de que no habrá más tú y yo y un final feliz.