domingo, 15 de noviembre de 2009

MEME MUSICAL

Nuestra amiga YO nos propuso hacer este meme, y que escribieramos lo que nos inspirara este clip de música.

Aqui publico el mio y espero que os guste, o al menos que no disguste.

¡¡Besos a todos!!





Amanecer en la eternidad


La luz vespertina entra trémula entre las cortinas blancas, dejando en su haz millones de motitas de polvo diminutas flotando en el aire.


Yo acabo de abrir los ojos hace apenas un ratito. Me ha costado mucho trabajo despertarme, anoche no podía dormir, como de costumbre fue una noche larga y oscura. Te echaba de menos. ¡Pero por fin llegaste!


Ya sabes que no me duermo hasta que sé que estás aquí, a salvo en casa, en nuestra cama.


El pelo aun te huele a limpio y a mi champú de camomila, ¡Ummm! Me encanta sentirlo en mi nariz, tan suave. Me gusta el hormigueo que produce en mi piel, tan próximo a las cosquillas que me dan ganas de rascarme, pero ¡No! No me quiero mover un ápice,no me atrevo vaya a despertarte. Hacía tanto que no estábamos así, con tanta paz. ¡Diría que hasta años!


Tu respiración es tranquila y eso me hace tan feliz, saber que estás sereno y seguro en tu sueño entre mis brazos.

Siento el frío en la mejilla que queda descubierta. El resto de mi cuerpo está calentito bajo el edredón junto al tuyo, y mi otra mejilla sueña pegada a tu espalda.


Dime Amor ¿Se puede tener un despertar más feliz que éste nuestro?


No, tú y yo sabemos que no.


¿Sabes? No quiero pensar, no quiero despertar a la realidad. Pronto habrá que levantarse lo sé, y tendremos que hacer cada uno nuestra vida, ir al trabajo, ocuparnos de las tareas diarias...


¡Ah! Pero cariño, lo cierto es que yo no quiero despertar aun de este sueño. Se está tan agustito aquí.


¿Verdad?


Seguro que tú tampoco quieres despertar.


¡Tengo una idea!


¡No lo hagamos, quedémonos así abrazados toda la mañana!



Soy tan feliz, me siento tan plena…



…Y sin embargo una pena me embarga…Las lágrimas quieren desbordar mis ojos empañados…



…Y es que…



…Sé que debería dejarte ir, lo sé mi Amor.


Sé que debería dejarte ir, después de todo ya no estás aquí conmigo.


Ni siquiera yo misma estoy ya.


Todo lo que queda aquí no es más que parte de nuestra esencia.


Pero si esta esencia no es material ¿Por qué soy incapaz de dejarte ir Cariño?


¿Acaso es más fuerte el recuerdo del Alma que la propia existencia ?


¿Tanto que es capaz de derrotar a la funesta soledad de la muerte?


¡Oh mi Amor! Pero dime si no es cierto que se está tan agustito aquí en la cama abrazados, con tan sólo nuestro calor bajo el edredón. Con tan sólo el aire gélido rodeándonos.


Tan juntos , tan eternos en este cuarto nuestro donde tantas veces te he amado.


No, no puedo dejarte ir.


¿No lo ves? Si yo misma soy incapaz de irme de aquí, del lugar donde más feliz he sido.




Ya los rayos del Sol brillan con mayor intensidad penetrando por las rendijas que deja la persiana, hasta el fondo del cuarto reflejándose en la madera color miel del armario, iluminando nuestra silueta bajo el edredón, llenando el aire de luz. Me molesta la claridad a los ojos pero se está tan bien aquí…



…Tu pelo sigue oliendo tan bien a mi champú de camomila, ummm…



Temo moverme más no vaya a despertarte…


…


…Mi Amor…




domingo, 8 de noviembre de 2009

Tiempo




Hoy no puedo
Y no puedo, no porque sea hoy
Si no porque si pudiese... sería mañana, ayer u hoy.

Pero el mañana tarda tanto que el ayer es presente
y si espero no será mañana nunca, si no futuro incierto.
¿pasado cercano es presente?, o futuro lejano inexistente...´

Si me acerco al futuro día a dia y no llega?
¿vivo presente?, o ese futuro incierto...

Y si me callo y quieto me quedo

¿Anda el tiempo a mi alrededor?
o necesita de mi dolor,
para alimetar el reloj del tiempo.

viernes, 23 de octubre de 2009

Un beso de Buenas Noches




Y una noche como de la nada cayó un Rayo del cielo que al tocar la Tierra la partió en dos mitades.

Dicen que desde aquel momento convirtió el desierto que la cruzaba en un rio, cuyo manantial era tan puro que el mismo agua se asemejaba a la plata.
Que del cielo brotaron miles de estrellas las cuales en la media noche iluminaban los corazones solitarios, y titilaban para aquellos que añoraban a su otra mitad, y la Luna les cantaba, y el Mar bailaba sus olas.
Y al amanecer todos los campos rezumadan rocio fresco, y en el alba el aire era de un tibio color malva, y olía a nardos, los animales silvestres despertaban con su alegría y los primeros rayos calentaban hasta al más frio corazón.
Las tardes eran radiantes con el Sol impetuoso. Los cielos altos y celestes lucían tachonados de nubecillas blancas. Las rosas, las lilas, margaritas, lirios, azucenas, lor robles, helechos, cipreses, alhamos, los prados inmensos, la tierra más fertil florecía cada día, inundando la vista y el olfato con sus infinitos dones.

Y en la majestuosidad del ocaso, todo se fundía en cálido y eterno abrazo.
Cada noche y para siempre.

Dicen que aquel rayo se llamaba Amor. Era un rayo perteneciente a una de las más poderosas familias reales que por aquel entonces regían el universo. Con una antigüedad imposible de calcular , se cree que él ya cruzaba galaxias y constelaciones mucho antes de que las llamaramos así. Cuando desde el cielo una noche en su vagaje vió a la Vida durmiendo en su letargo. Quedó tan fascinado por su belleza y la pureza de su rostro que, sobrecogido no dudó en atravesar la tierra que la retenía presa para con su beso de amor liberarla y amarla, desde la luz de la eternidad y la sabiduría, para toda la vida. Para siempre jamás.
Cuando con su energía penetrante y su calor abrasador apareció ante Vida despertándola de su largo sueño, ésta al mirar en sus ojos y ver siglos de sabiduría, viajes más allá de los confines imaginables, colores indescriptibles incluso para ella, al ver la bondad y la nobleza, la ternura y sensibilidad, la fuerza y el vigor, el valor y el sentido y millones de sensaciones ancestrales en el rostro de él, plena le dijo...

-Mi alma ya te conoce, tú eres mi Amor.

Cerró los ojos serena y se aferró a su pecho.

Él, enmudecido, la abarcó entre sus brazos y la besó.
Y así, iluminados por la más absoluta felicidad se fundieron para siempre.

Él la liberó, y con su cariño alimenta aun hoy su naturaleza viva.
Ella le dió su lugar entre sus brazos, y ya nunca más tuvo que vagar en soledad.

domingo, 18 de octubre de 2009

Noche de estrellas

Te llevé de la mano y subimos a la terraza. Y allí, bajo las estrellas te dije que no te quería, que amaba a otra. Tú me miraste soprendida y bajo las mismas estrellas lloraste tu pena abrazada a mi. Me hacías mil preguntas y golpeabas mi pecho con tu puño ensuciando mi camisa blanca con tu rimmel y tus lágrimas manchadas.
Orion nos miraba, y el carro parecía alejarse entre un mar de estrellas.
La luna nos miraba y su sombra negra parecía crecer, como queriéndose girar para darnos la espalda.

Caiste al suelo y yo te miraba. De pié.
Y tú derrumbada, arropada solo con tu dolor, acariciada sólo por la brisa que secaba tus lágrimas.
Te quejabas amargamente y sin embargo ni una sola palabra sonó airada contra mi, ni una sola mirada de odio desde tus ojos.
Agachaste tu cabeza y te hiciste un ovillo y respirar y llorar fué solo uno.
Con la cabeza bien alta empecé a irme hacia la puerta lanzando una última mirada hacia aquello que había sido una mujer, tirada en el suelo.
La estrella polar marcaba mi verguenza justo encima de ella, y la luna con medio rostro girado cerraba su cara para no verme.
Bajé las escaleras rápidamente y cuando llevaba tres pisos empecé a llorar y a gritar amargamente.
Mis dedos se rompieron, al golpear salvajemente las paredes así como mi alma, mientras bajaba rápidamente las escaleras.
El dolor que tenía al golpearlas, no era nada con el dolor en mi pecho donde sus lágrimas me marcaban.
Gritando como un loco llegué abajo donde esperaba él.
La ira me podía, la vergüenza me hastiaba.
Me acerqué a él y grité, grité, grite, y le maldije en su cara.
El sonriendo, sin inmutarse y sin mover esos asquerosos labios dijo:
"Hiciste bien niñito, si te veo cerca de ella otra vez, tu puta madre sabrá lo que es nadar con cemento en los pies".
No quería oirlo. No quería.
Porque mi familia vivía pero yo había muerto con ella allí en aquella maldita terraza.
Miré hacia arriba y envidié a la luna que podía verla, envidié las estrellas que podían iluminarla.... envidié aquel suelo que podía recogerla.
Maldije mi alma, mi boca, mi cobardía, me maldije por haber haber nacido.
Grité con todas mis fuerzas aun sabiendo que ella no me oiría.
Rompí mi garganta al igual que mis dedos, porque ya tenía roto el alma.

Te llevaré con mi vergüenza sin que sepas que te quiero y eso será mi mayor pena.
Y poco a poco fuí caminando, alejándome, dejándo lo poco de vida que me quedaba en cada paso que daba.
Miré una última vez hacia la luna.

- Por favor, cuídala. Haz eso por mí. Ilumínala y borra mi recuerdo con tu luz. Haz que me olvide y que yo cargue con eso, y que al menos pueda verla a ella reflejada en tu rostro.

Y en silencio... caminé hacia mi nada.

viernes, 16 de octubre de 2009

post para Días de hospital

El primer encuento o recuerdo de la muerte que tengo, fué de niño. Creo que tendría 5 ó 6 años.
Y es curioso porque lo recuerdo todo vivísimamente.

Recuerdo a mi madre llorando despertarnos a mí y a mi hermano. (dormíamos en la misma cama cerca del dormitorio de mi madre, porque ella no quería estar sola).
Nos dijo que nos fuéramos al dormitorio de arriba. (Donde normalmente dormíamos, pero desde que mi padre había vuelto de Madrid, lo hacíamos abajo).
No le preguntamos nada. Sólo la veíamos llorar y besarnos diciéndono que nos fuésemos arriba.
Yo y mi hermano nos fuimos arriba. (mi hermano creo que sí sabía lo que había pasado). Al poco rato se empezó a oir mucho ajetreo en la planta de abajo y gente llegar.
Yo de eso no recuerdo mucho porque me quedé dormido, creo.
Después por la mañana nos vestimos y bajamos las escaleras. Había mucha gente abajo, y al vernos bajar a los dos, lloraban mas intensamente. Me sentía muy incómodo porque me sentía el centro de atención de todo el mundo.
Recuerdo haber visto una caja funeraria de color marrón sobre dos caballetes de hierro. Tengo esa imagen tan viva que si cierro los ojos puedo ver el dibujo de la madera.
Mi madre me tapaba los ojos mientras andábamos hacia la calle,(yo no entendía muy bien porqué). No paraba de llorar amargamente, y nos dijo que fuésemos a casa de nuetra tía. (su cuñada).
Y allí nos fuimos y estuvimos con ella, en el salón mirando por la ventana porque mi tía decía que pronto pasaría todo el mundo hacia el cementerio.
Porque mi padre evidentemente había muerto.
El hecho de saberlo, no me produjo una sensación especial. Es decir fuí consciente de que no lo vovería a ver jamás. Quizás solo eso. Porque la verdad que últimamente por su enfermedad tampoco lo había visto mucho.

Y sin embargo creo que todo aquello me marco o me ha marcado mas profundamente de lo que yo mismo puedo o quiero admitir.

No me gusta hablar de la muerte. Es un tema que me repugna. Sé que está ahí y sé que moriré. No soy inmortal, y por nada del mundo quiero que nadie en mi lecho de muerte se ponga a decirme que que quiero que hagan con mis cenizas o a quien le cedo mis propiedades.
Supongo que el hecho de no hablar de eso es evitar el tema. Supongo que sólo aspiro a que se le dé normalidad.
Sí, yo sé que voy a morir. Supongo que será algo triste, (depende del nivel de consciencia que tenga)
Estoy hablando de algo que como digo pocas veces hago.
No sé en qué cultura al morir alguien vivían una semana al menos con la persona fallecida allí mismo en el salón.
Decían que eso era bueno porque se le daba a la muerte la esencia de normalidad que debe tener.
Yo lo considero una gilipollez. Un cuerpo se descompone muy rápido y por eso se entierra rápido.
No quiero darle normalidad a la muerte. Nadie quiere morir (o casi nadie) y yo no quiero verlo como algo normal, sino como algo inevitable.
Ya hice una entrada hablando de la muerte donde decía que a lo que aspiraba era al menos a no ser olvidado. Me gustaría vivir al menos en el recuerdo de alguien... por lo menos un tiempo.
Me gusta hacer las cosas bien en esta vida, porque no sé si habrá otra. No creo en Dios, y como digo o decía en esa entrada.. un recuerdo es eterno, una palabra clavada en el alma, un abrazo dado a tiempo.
Prefiero y por eso hago esas cosas en vida, quiero tener mi conciencia tranquila y portarme bien o ser buena gente.... como creo que soy, y lo que pase después... como se dice Dios dirá.

Hacía mucho tiempo que no recordaba las manos de mi madre tapando mis ojos mientras lloraba.
Esta entrada me ha traido todos esos recuerdos amargos, y es curioso. Porque me reafirman en que los recuerdos son imborrables.

Podría decir más pero realmente creo que he dicho demasiado. Creo que nunca había contado por escrito aquello... y bueno, supongo que es bueno.

Cómo es posible que cierre los ojos y sienta esos dedos sobre mis ojos?? como es posible que sienta su aspereza y oiga esos llantos??
pasados... cuanto... más de 30 años?

Gracias empe, supongo que mas abierto mi propia caja de pandora.. y no pensé que pudiese volver a llorar por aquello.
Más que por mi padre... (del que apenas tengo recuerdos) por esa madre que intenta proteger a su hijo hasta el último aliento.

Un beso.

jueves, 15 de octubre de 2009

Días de hospital

Querido John:


Te escribo en respuessta a tu carta en la que me preguntabas por la salud de mi abuela.

Te diré que no se sabe nada. Todo es una incógnita. Ahora toca esperar.


En realidad tampoco es que tenga mucho que contar

Sobre todo me siento muy agobiada.

No hay nada que me interese, estoy delante del portatil y francamente no sé qué hacer, que mirar. No me apetece ver la tele, no hay nada. Ni leer porque tengo la cabeza como para leer. Me dormí escuchando musica clasica y pensando en una conversación con alguien moribundo que me relajó mucho.

Pero me despierto y me encuentro con mi madre agotada charlando con las crias que las pobres estarán super aburridas pero se portan muy bien. Yo no lo soporto , hoy no. Me estalla la cabeza oirlas hablar.

Antes me molestaba mucho la claridad que llegaba a mi cuarto desde la ventana de la cocina, a traves del pasillo, y ahora me asfixia la oscuridad, la falta de aire limpio no sé.

Tendría que ponerme en marcha pero sinceramente no puedo. Quizás si me duchara con agua fria...Lograria despejarme. Hay que ir a casa de mi hermana a hacer cosas alli, y la pobre perra esta sola y sin comer desde anoche. Y luego al hospital a verla.


No sé como me veo para coger el coche, pero es que solo de pensar que vamos en el autobus me pongo peor. Con sus meneos, sus frenadas bruscas, su olor a muchedumbre..uggg

Ah, y las niñas hablando y jugando con ese tonillo agudo suyo...Demasiado bullicio para mi.

Al menos en el hospital hay un silencio sepulcral....(vaya palabrita he escogido eh...)

Me refiero a que , aunque alli uno se siente claustrofobico perdido, con olor a hospital y a anciano enfermo, con esa luz típica de habitacion de hospital o de hotel de tres estrellas...No lo sé explicar pero a mi me da sensación de cutrez, de decadencia. Como meterme en un despacho de un cutre detective de los años veinte....Jeje, lo que sale en las peliculas.

Se me antoja todo tan cerrado, con un ambiente tan viciado que te va chupando la energia....Y claro que hay ruido, en seguida somos seis en un cuarto...Pero sales al pasillo y te da una especie de tregua para coger aire antes de volver a entrar y acomodarte en tu huequecito apretado del horrible sofá.

Todos dicen más o menos lo que piensan, pero sabes que no dicen lo que quieren decir, o no piensan lo que no quieren pensar. Resulta muy curioso las conversaciones tan vacias y absurdas que puede llegar a tener la gente en una habitacion de hospital.

Imagino que da miedo mencionar ciertos temas, ciertas palabras tabú.

Pero yo si alguna vez estoy de nuevo en la cama. Si alguna vez se cuestiona mi supervivencia, desde luego no quiero hablar de que viene el morado para el invierno, ni de las capsulas para la caida del cabello que le fueron muy bien a la hija de ....Ni de polladas que se alejen de mi realidad. Yo prefiero hablar las cosas como son.


Oye que se muere uno una vez en la vida.

Hablemos pues de incineración, lugar de esparcimiento de las cenizas. Qué vais a hacer con mis cosas etc...

Cómo os vais a sentir. Qué creeis que hay despues, o si no hay nada.

Etc etc...Maldita sea, todos pensamos en eso, tooodos, por qué no hablarlo?

¿Por qué no afrontar algo que es tan natural y tan ley de vida como morirse? Es el único valor seguro que tenemos en la vida nada más nacer, y nos suelen prepararnos para ello. Si es doloroso y triste, pero es un hecho real que nos llega. Ignorarlo no lo va a evitar.


Desde que el h9ombre es hombre tiene inquietudes al respecto, por eso ha inventado posibles respuestas , como el cielo, el infierno, la reencarnación, etc..( que nadie se sienta ofendido , yo sólo doy mi opinión al respecto. La verdad absoluta nadie puede saberla. NADIE.)



En realidad yo creo que es lo que más falta hace en esos momentos.

Pero en fin, cada uno va afrontando sus miedos como puede no?


Supongo que lo que me hace falta es respirar un poquito de aire. Sólo eso.


Bueno , y dejar de somatizarlo todo.



En cuanto haya novedades te escribo de nuevo.
Espero que la boda fuera bien, ya me contarás y me mandarás las fotos. Siempre viene bien tener buenas noticias.

Besos

Helena

viernes, 9 de octubre de 2009

VECINOS

Capítulo III

"CARTA DE UN VECINO ANÓNIMO PREOCUPADO A UNA VECINA ANÓNIMA QUE LLORA CADA NOCHE"






¿Un cartel? Bien veamos que dice el señor Presidente esta vez...




¡¡¿¿ ??!!
¡¡¿¿Una...Carta..
...De....

...De un vecino anónimo a una vecina q......??!!




En ese preciso instante Victoria tragó saliba con gran y sonoro esfuerzo, pues un nudo se formó automáticamente en su garganta, mudo y casi doloroso.





En cuestión de décimas de segundo dos goterones negros resbalaban por sus mejillas precipitándose en el suelo del ascensor.


martes, 29 de septiembre de 2009

VECINOS

Capítulo II
"Atascos en el ascensor."





¡¡Cómo siempre llego tarde, joder!!
¡¡Agg, no puede ser!! Las medias noo por favorr!!! ¡¡Mierda de uña!!
¡¡No puede ser, dios qué mala suerte la mía por dios!! Ya no tengo tiempo, de buscar otras medias y ponerme a probar suerte de que algunas esten enteras. ¡Nada! Me pondré las botas y a volar...

¿¿Don...Dónde demonios he soltado el lapiz de los ojos?? ¡¡Juraría que lo llevaba en la mano!!
Pufff, mira ¿ Sabes que te digo? Que paso, que no me los pinto, me pongo un poco de rimel si acaso y andando, que no tengo tiempo para ponerme ahora como una loca a buscarlo por toda la casa, a saber donde lo habré soltado. Además así, si lloro no se me manchara tanto la cara.

¡¡Me tengo que ir ya!!
¡¡Dios por favor por favor que esté libre el ascensor , hoy con estos tacones no podré bajar tantos pisos corriendo, por favor por favor!!



Victoria salió atropelladamente de su piso, tras de sí cerró la puerta y echó la llave, las cuales se le calleron al suelo por culpa de la prisa, y al agacharse a recogerlas, se le escurrió del hombro el bolso que también acabó en el suelo, así como las gafas de sol que llevaba en la cabeza a modo de felpa, y que se precipitaron al coger el bolso. Una cadena de mala suerte.



¡¡¡Ohhhh noooooo, vamos!!!
¡Está ocupado, agg lo sabíaa!
Ah, ya está libre, ¡bien!
¿Pero qué pasa? No me deja llamarlo, ¿Tienen la puerta abierta?
¡Soltad el ascensor!
¿Por qué tardan tanto?
¿Ya? ¿Ya sube? Ufff por fin dios, es que no llego , ya no llego...
¿?
¿Y estos trocitos de fixo?

Alguien iba a poner un cartel y se ha arrepentido, jejeje, seguramente el señor presidente ha hecho uno de sus polémicos escritos y al ir a colocarlo, ha descubierto una horrible falta de ortografía.
Casi mejor así, más horas libres de sus informes sobre la limpieza del edificio, o sobre las nuevas derramas para el arreglo de las goteras en la terraza.



La jornada transcurrió para Victoria con mucho ajetreo. Con prisas para ir al trabajo, con más horas en la oficina de las que ella realmente podía soportar por el tedio, y los típicos problemas con los clientes y las pólizas. Trabajaba en una gestoría.
Los tacones excesivamente altos de las botas hacían ya mella en sus pies. A la hora de comer apenas tuvo tiempo más que de engullir la comida rápida que había comprado en un burguer próximo a su lugar de trabajo, y salir corriendo a por un par de medias nuevas. Ya de paso aprovechó y se llevó del hipermercado algo de comida para casa y un nuevo lápiz negro para los ojos.

Perdió como de costumbre el autobús que más rapido y cerca la llevaba de vuelta a casa. Esperó bajo la marquesina, oliendo y oyendo la lluvia que incesante golpeaba los vidrios de la parada del bus.
Los pies le dolían aun sentada. Derrotada en aquel banquito, casi se sentía desfallecer, mientras soñaba con quitarse las malditas botas y darse su ducha diaria bien calentita, e imaginaba qué se haría de cena.

El viaje fue lento, eterno. Los asientos de plástico estaban fríos y algunos hasta con gotas de agua.
Cada paso que daba le pesaba más y más, pues pese al jaleo en la oficina , el ir y venir , el teléfono, los clientes, el jefe, los compañeros, las compras....Al menos estaba entretenida todo el día. Pero ahora, conforme la noche se ceñía sobre su frente cabizbaja, y el frío entumecía los dedos de sus manos, a medida que avanzaba hacia su casa, hacia su refugio también se iba paradójicamente desentumeciendo su corazón. Emepezaba a sentir el desaplomo, como telón de fondo de su cena.
No le gustaba cenar sola, ni bañarse sola, ni dormir sola. No le gustaba vivir sola. No le gustaba....

Finalmente ya en el portal , empapada sacó las llaves y mientras forcejeaba con la cerradura uno de los vecinos que se hallaba en pleno corrillo en el portal, le abrió diliigentemente.



-Ho, hola buenas, gracias.
Vaya, ¿Qué harán aqui todos estos? ¿Habrá pasado algo?
-Hola buenas noches. De nada.
-Hola.
-Hola que hay.
-Buenas noches..
-Pues como te iba diciendo, me parece no sé, cosa digna de un loco, algiuen que hubiera perdido la cabeza, o cuanto menos el respeto a la intimidad, ¡una vergúenza vamos! ¡Que no sabemos ya ni con quien vivimos!
-Venga Federica mujer, que tampoco es para tanto, yo opino que no lo quitemos, después de todo no es ofensivo para ninguno de los vecinos, y si alguien se sintiera aludido, pues mire, cada cual...Lo dejamos unos dias, un tiempo prudencial quizás, jejejeje,
-¿¿A ti esto te hace gracia no??
-Bueno señores la verdad es que si tenemos en cuenta que .....
-.....




Victoria atravesó despavorida la maraña de vecinos que enfervorecidos discutian por vete tú a saber qué, y se dirigió directa al ascensor.





Entonces escuchó como uno se quejaba de que durante todo el día el ascensor con el "royito este" había estado atascado mientras algún chalado desaprensivo lo entretenía con la puerta abierta. Justo como le había sucedido a ella misma por la mañana.

Curioso enigma el del ascensorista misterioso. ¿Y no sería simplemente alguien que se mudaba o alguna avería? Pensaba ella por tratar de llevarle mentalmente la contraria a aquel tipejo tan grosero y violento.

Por fin llegó, por fín sólo un botón y una subida la separaban de abrir la puerta de casita. Se acababa el circo por hoy, por fin podría despreocuparse por el rimel y las marcas que este dejaría en sus ojos y sus mejillas. Por fin podría quitarse aquella ropa mojada, aquel calzado criminal, el frio de los huesos y de la carne, los enredos en el pelo, el hambre, la máscara de normalidad...



¿Un cartel? Bien veamos que dice el señor Presidente esta vez...
¡¡¿¿ ??!!
¡¡¿¿Una...Carta...De un vecino anónimo a una vecina q......??!!



En ese preciso instante Victoria tragó saliba con gran y sonoro esfuerzo, pues un nudo se formó automáticamente en su garganta, mudo y casi doloroso.
En cuestión de décimas de segundo dos goterones negros resbalaban por sus mejillas precipitándose en el suelo del ascensor.



"CARTA DE UN VECINO ANÓNIMO PREOCUPADO A UNA VECINA ANÓNIMA QUE LLORA CADA NOCHE"

domingo, 27 de septiembre de 2009

El Ardentía





No me direis que no es genial¡¡¡¡¡¡¡

jueves, 17 de septiembre de 2009

VECINOS


Capítulo I

Sonidos en el “ojo patio”

Cada noche lo mismo, ella llega a casa, se quita los zapatos y la ropa de todo el día, se ducha con agua bien caliente, cacharrea algo en la cocina, pone la tele para cambiar de canal y luego la quita. Anda por la casa lentamente hasta su cuarto donde pone música lenta, y al cabo de un rato rompe a llorar.

Siempre es así.

No sabría decir en que piso vive, si en el 6ºD, E, F, en el 5ºD, E, F, el 7º D,…Realmente no acierto a asegurar donde vive.

Unos días juraría que por los sitios de la casa por donde se oye su llanto , los sonidos provienen del F, otros del E.

También la oigo tararear algunas de sus canciones fijas que siempre tiene al parecer en el reproductor de CDs. Suelen ser tristes, lentas.

He llegado a preocuparme tanto…Hay noches en las que su pena simplemente me aflige, me llega como un quejido agudo de una niñita perdida. Otras es algo más melancólico , me lo imagino como un goteo constante de gotitas de pena. Otras en cambio creo que su mismo cuerpo se va a resquebrajar , la agonía en su voz se confunde con desgarradores aullidos. Por Dios ¿Es que nadie más la oye?¿ Es que a nadie le inquieta? Estoy completamente seguro de que el vecino que la tiene a su lado la oye igual que la oigo yo.¿ Y amigos? ¿No tiene amigos, o familiares? ¿Alguien que la pueda ayudar? No sé…¿Consolarla? Quizás tenga un problema tal que no tenga solución , puede que su marido haya fallecido y llora su muerte desconsolada hasta que sea capaz de asumirlo , en cuyo caso lo debe de estar pasando fatal, verse así sola de repente, en esa casa tan grande llena de sus objetos personales. Bueno claro una mujer no tiene fuerzas ni ánimos para deshacerse de muebles y ropas de su difunto marido. Debería llamar a alguien que la ayudara a dar ese paso. Se me ocurre que no tiene madre ni padre, ni ninguna hermana…Umm, quizás la familia que tiene vive fuera en el extranjero, o quizás sea ella la extranjera, y claro no gana suficiente dinero para volver a su país, puede que con los gastos del entierro se haya gastado todos sus ahorros . Eso sin contar que no hubiera tenido que pagar médicos y medicinas para tratarle en la fase terminal de alguna enfermedad mortal.

Aunque no se ve ni rastro de ropa negra en las cuerdas del patio. De vez en cuando alguna prenda furtiva, vestidos elegantes de las señoras que salen un sábado. Ropa interior..Pero nada significativo que indique un luto.

Ummm, ¿y si? ¿Y si fuera ella la que está enferma? ¿Y si resultara que le han diagnosticado alguna enfermedad de difícil curación? Quizás un cáncer, o algo degenerativo. Quizás yo estoy en un error y ella no viene cada día del trabajo si no del hospital, de administrarse costosos tratamientos paliativos que de nada sirven, y claro así llega a casa enferma cansada, y se hunde.

Puede que no le haya querido decir nada a nadie de su enfermedad por no preocupar, su madre padece de alguna dolencia cardiaca y su padre tiene alzheimer, su única hermana vive efectivamente en Boston desde donde no puede hacer nada. Sus amigas tienen sus propios problemas. ¿Y su pareja? Sería posible que no tuviera pareja? Nooo, eso no puede ser..Sus pasos se oyen ágiles a través de las paredes y techos, suele usar tacón, eso me indica que es joven y diligente, por otro lado su voz cuando canta o gimotea… Es dulce, muy tierna, casi a punto de quebrarse…Sin duda la piel de su rostro ha de ser igual, así como su cuerpo, frágil por la enfermedad. Una criatura delicada, consumida por la pena y la soledad.

Ahí está otra vez, ya está con sus canciones tristes. Lo cierto es que tiene buen gusto para la música. A veces no puedo evitar cuando oigo en la radio o en mi propia recopilación de música acordarme de la vecina: pienso “ Vaya, esta es de las que le gustaría escuchar a la pobre en sus ratos tristes”. Quién sabe si un día me la cruzo en el ascensor llorando le voy a decir ehh, tengo en casa montones de canciones tristes en el ordenador, si quieres te paso alguna que no tengas….Aunque esto no se´….Podría espantarse, creer que soy un chalado psicópata viola viudas moribundas arruinadas.

Lo cierto es que me da la impresión de que ella está tan sola como yo.

Posiblemente sea el único con el vacío suficiente en mi vida como para reparar en la de ella.

Ya comienza el llanto…Puff menos mal, me refiero a que me quedo tranquilo al menos así sé que sigue viva. La otra noche no la oí y llegué a pensar lo peor. Supongo que me he acostumbrado a su presencia nocturna. Ella nunca falla, siempre su rutina, su triste y pesada rutina. Teme uno que si un día la echas de menos, sea por que le ha pasado cualquier desgracia a la pobre.

¿Será posible que no tenga a nadie a su lado ahora mismo?

Yo no suelo llorar tanto, pero sí que me he sentido mal muchas veces y hubiera dado lo que no tengo porque hubiera habido alguien a mi lado consolándome en esos momentos. Lo que es capaz de infundir un simple abrazo…

No me considero nada especial, ni mejor ni peor, a veces incluso peor, depende de la época sobretodo si es invierno me siento más solo y me deprimo, me invade la melancolía, añoro ciertas cosas en mi vida. A lo que voy, que yo no me considero nada del otro mundo, pero estoy seguro de que la podría consolar ahora mismo. Es que son ya meses escuchando su pena y haciéndola mía. Su música, su taconeo, su cacharreo…Oirá ella mi música? No la suelo poner muy alta por no molestar a los vecinos, pero en este bloque con esta edificación cuyas paredes son de dudosa calidad, se oye todo. Tooodo.

Podría probar a poner música alegre, hacerle competencia a su pena con mi alegría.

Claro que si no lo oye … ¿Para qué?

Desde luego como un abrazo no hay nada. Yo podría estar ahora con ella, hablando , escuchando sus problemas, animándola sin más. En vez de estar ella sola en su piso llorando a lágrima suelta, ignorada por el mundo, y yo aquí solo en el mío perdiendo el tiempo ignorado también.

Bah, para que luego digan que la gente no está sola maldita sea! Si eso es precisamente lo que sobra en estos tiempos, personas solitarias.

Y pensar que estamos tan cerca, a solo un golpe de ascensor…



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Capítulo II
"Atascos en el ascensor."






¡¡Cómo siempre llego tarde, joder!!
¡¡Agg, no puede ser!! Las medias noo por favorr!!! ¡¡Mierda de uña!!
¡¡No puede ser, dios qué mala suerte la mía por dios!! Ya no tengo tiempo, de buscar otras medias y ponerme a probar suerte de que algunas esten enteras. ¡Nada! Me pondré las botas y a volar...

¿¿Don...Dónde demonios he soltado el lapiz de los ojos?? ¡¡Juraría que lo llevaba en la mano!!
Pufff, mira ¿ Sabes que te digo? Que paso, que no me los pinto, me pongo un poco de rimel si acaso y andando, que no tengo tiempo para ponerme ahora como una loca a buscarlo por toda la casa, a saber donde lo habré soltado. Además así, si lloro no se me manchara tanto la cara.

¡¡Me tengo que ir ya!!
¡¡Dios por favor por favor que esté libre el ascensor , hoy con estos tacones no podré bajar tantos pisos corriendo, por favor por favor!!



Victoria salió atropelladamente de su piso, tras de sí cerró la puerta y echó la llave, las cuales se le calleron al suelo por culpa de la prisa, y al agacharse a recogerlas, se le escurrió del hombro el bolso que también acabó en el suelo, así como las gafas de sol que llevaba en la cabeza a modo de felpa, y que se precipitaron al coger el bolso. Una cadena de mala suerte.



¡¡¡Ohhhh noooooo, vamos!!!
¡Está ocupado, agg lo sabíaa!
Ah, ya está libre, ¡bien!
¿Pero qué pasa? No me deja llamarlo, ¿Tienen la puerta abierta?
¡Soltad el ascensor!
¿Por qué tardan tanto?
¿Ya? ¿Ya sube? Ufff por fin dios, es que no llego , ya no llego...
¿?
¿Y estos trocitos de fixo?

Alguien iba a poner un cartel y se ha arrepentido, jejeje, seguramente el señor presidente ha hecho uno de sus polémicos escritos y al ir a colocarlo, ha descubierto una horrible falta de ortografía.
Casi mejor así, más horas libres de sus informes sobre la limpieza del edificio, o sobre las nuevas derramas para el arreglo de las goteras en la terraza.



La jornada transcurrió para Victoria con mucho ajetreo. Con prisas para ir al trabajo, con más horas en la oficina de las que ella realmente podía soportar por el tedio, y los típicos problemas con los clientes y las pólizas. Trabajaba en una gestoría.
Los tacones excesivamente altos de las botas hacían ya mella en sus pies. A la hora de comer apenas tuvo tiempo más que de engullir la comida rápida que había comprado en un burguer próximo a su lugar de trabajo, y salir corriendo a por un par de medias nuevas. Ya de paso aprovechó y se llevó del hipermercado algo de comida para casa y un nuevo lápiz negro para los ojos.

Perdió como de costumbre el autobús que más rapido y cerca la llevaba de vuelta a casa. Esperó bajo la marquesina, oliendo y oyendo la lluvia que incesante golpeaba los vidrios de la parada del bus.
Los pies le dolían aun sentada. Derrotada en aquel banquito, casi se sentía desfallecer, mientras soñaba con quitarse las malditas botas y darse su ducha diaria bien calentita, e imaginaba qué se haría de cena.

El viaje fue lento, eterno. Los asientos de plástico estaban fríos y algunos hasta con gotas de agua.
Cada paso que daba le pesaba más y más, pues pese al jaleo en la oficina , el ir y venir , el teléfono, los clientes, el jefe, los compañeros, las compras....Al menos estaba entretenida todo el día. Pero ahora, conforme la noche se ceñía sobre su frente cabizbaja, y el frío entumecía los dedos de sus manos, a medida que avanzaba hacia su casa, hacia su refugio también se iba paradójicamente desentumeciendo su corazón. Emepezaba a sentir el desaplomo, como telón de fondo de su cena.
No le gustaba cenar sola, ni bañarse sola, ni dormir sola. No le gustaba vivir sola. No le gustaba....

Finalmente ya en el portal , empapada sacó las llaves y mientras forcejeaba con la cerradura uno de los vecinos que se hallaba en pleno corrillo en el portal, le abrió diliigentemente.



-Ho, hola buenas, gracias.
Vaya, ¿Qué harán aqui todos estos? ¿Habrá pasado algo?
-Hola buenas noches. De nada.
-Hola.
-Hola que hay.
-Buenas noches..
-Pues como te iba diciendo, me parece no sé, cosa digna de un loco, algiuen que hubiera perdido la cabeza, o cuanto menos el respeto a la intimidad, ¡una vergúenza vamos! ¡Que no sabemos ya ni con quien vivimos!
-Venga Federica mujer, que tampoco es para tanto, yo opino que no lo quitemos, después de todo no es ofensivo para ninguno de los vecinos, y si alguien se sintiera aludido, pues mire, cada cual...Lo dejamos unos dias, un tiempo prudencial quizás, jejejeje,
-¿¿A ti esto te hace gracia no??
-Bueno señores la verdad es que si tenemos en cuenta que .....
-.....




Victoria atravesó despavorida la maraña de vecinos que enfervorecidos discutian por vete tú a saber qué, y se dirigió directa al ascensor.





Entonces escuchó como uno se quejaba de que durante todo el día el ascensor con el "royito este" había estado atascado mientras algún chalado desaprensivo lo entretenía con la puerta abierta. Justo como le había sucedido a ella misma por la mañana.

Curioso enigma el del ascensorista misterioso. ¿Y no sería simplemente alguien que se mudaba o alguna avería? Pensaba ella por tratar de llevarle mentalmente la contraria a aquel tipejo tan grosero y violento.

Por fin llegó, por fín sólo un botón y una subida la separaban de abrir la puerta de casita. Se acababa el circo por hoy, por fin podría despreocuparse por el rimel y las marcas que este dejaría en sus ojos y sus mejillas. Por fin podría quitarse aquella ropa mojada, aquel calzado criminal, el frio de los huesos y de la carne, los enredos en el pelo, el hambre, la máscara de normalidad...



¿Un cartel? Bien veamos que dice el señor Presidente esta vez...
¡¡¿¿ ??!!
¡¡¿¿Una...Carta...De un vecino anónimo a una vecina q......??!!



En ese preciso instante Victoria tragó saliba con gran y sonoro esfuerzo, pues un nudo se formó automáticamente en su garganta, mudo y casi doloroso.
En cuestión de décimas de segundo dos goterones negros resbalaban por sus mejillas precipitándose en el suelo del ascensor.



"CARTA DE UN VECINO ANÓNIMO PREOCUPADO A UNA VECINA ANÓNIMA QUE LLORA CADA NOCHE"





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Capítulo III

"CARTA DE UN VECINO ANÓNIMO PREOCUPADO A UNA VECINA ANÓNIMA QUE LLORA CADA NOCHE"







¿Un cartel? Bien veamos que dice el señor Presidente esta vez...




¡¡¿¿ ??!!
¡¡¿¿Una...Carta..
...De....

...De un vecino anónimo a una vecina q......??!!




En ese preciso instante Victoria tragó saliba con gran y sonoro esfuerzo, pues un nudo se formó automáticamente en su garganta, mudo y casi doloroso.





En cuestión de décimas de segundo dos goterones negros resbalaban por sus mejillas precipitándose en el suelo del ascensor.